El búho y la luciérnaga
La fábula «El búho y la luciérnaga», contada para niños carta a carta, con sus ilustraciones y la voz de Fabi. Al final, su moraleja.
Fabi te lo cuenta-

Carta 1 de 6
Una luz diminuta
Una noche azul, Búho encontró a Luciérnaga junto al camino del bosque. Ella llevaba una lucecita dorada en el abdomen. Él abrió sus grandes ojos ámbar y pensó que aquella luz tan pequeña no podía ayudar a nadie.
BúhoCon una luz tan pequeña, apenas podrás ver el camino.
LuciérnagaNo ilumino todo el bosque, pero sí lo que tengo cerca.
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Carta 2 de 6
El camino escondido
Al llegar al arroyo, una niebla espesa cubrió el cruce. Desde una rama baja, Búho buscó las piedras que llevaban a la otra orilla. Por más que abría los ojos, ya no distinguía dónde empezaba el paso.
BúhoCon esta niebla, no veo por dónde cruzar.
LuciérnagaYo estoy aquí, junto a la orilla.
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Carta 3 de 6
Aprender a escuchar
Luciérnaga se acercó sin hacer ruido y ofreció su ayuda. Búho estuvo a punto de repetir que aquella luz no bastaba, pero se detuvo. Agachó la cabeza para escuchar a su pequeña compañera.
LuciérnagaPuedo enseñarte las piedras de una en una.
BúhoTe escucho. Dime cómo podemos hacerlo.
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Carta 4 de 6
La primera piedra
Luciérnaga voló hasta la primera piedra del arroyo. Su resplandor dorado dibujó el borde sobre el agua tranquila. Búho bajó a la orilla y caminó hasta el comienzo del paso, observando dónde podría apoyar las patas.
LuciérnagaEsta piedra es ancha y está firme. Empieza por aquí.
BúhoAhora sí la veo. Iré despacio.
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Carta 5 de 6
Un paso cada vez
La pequeña luz avanzó de piedra en piedra, siempre cerca de Búho. Él esperaba a ver cada apoyo antes de dar el siguiente paso. Así cruzaron el arroyo con calma, mientras la niebla seguía cubriendo el resto del bosque.
BúhoNo veo el camino entero, pero ya sé dónde pisar.
LuciérnagaCon ver el siguiente paso podemos seguir avanzando.
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Carta 6 de 6
Gracias, pequeña luz
Al otro lado les esperaba el hueco acogedor de un viejo roble. Bajo la noche azul, Búho se volvió hacia Luciérnaga. Su luz seguía siendo igual de pequeña, pero él ya comprendía cuánto había significado durante el camino.
BúhoTu pequeña luz me ha ayudado mucho. Gracias por guiarme.
LuciérnagaMe alegro de haber compartido el camino contigo.
Juega a esta fábula en Fable Match
En el juego, cada carta de «El búho y la luciérnaga» se gana con las estrellas de los niveles y se arma como un puzle. Con todas, Fabi te cuenta el cuento en un libro y sus personajes hablan con su propia voz.
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