La cigarra y la hormiga
La fábula de Esopo «La cigarra y la hormiga», contada de nuevo para niños carta a carta, con sus ilustraciones y la voz de Fabi. Al final, su moraleja.
Fabi te lo cuenta-

Carta 1 de 8
La canción del verano
El sol llenaba el prado y la cigarra cantaba desde una espiga. Abajo, la hormiga llevaba una semilla a su despensa mientras escuchaba aquella alegre melodía.
Cigarra¡La, la, la! ¡Qué bonito es el verano!
HormigaUna semilla más para la despensa.
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Carta 2 de 8
Un grano cada día
La hormiga recogía un poco de alimento cada mañana. No quería perderse el verano: trabajaba un rato y después descansaba, sabiendo que los días fríos llegarían.
HormigaUn poco cada día, y luego a descansar.
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Carta 3 de 8
Tiempo para las dos cosas
«Puedes cantar y guardar algunas semillas», le aconsejó a la cigarra. Ella prometió hacerlo al día siguiente, pero siempre encontraba una canción nueva que ensayar primero.
HormigaPuedes cantar y guardar algunas semillas.
Cigarra¡Mañana lo hago, prometido!
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Carta 4 de 8
El prado cambia de color
Las hojas se volvieron doradas y las flores cerraron sus pétalos. La hormiga hizo un último viaje a la despensa; la cigarra notó que su espiga ya no la protegía del viento.
Cigarra¡Brrr! Mi espiga ya no me tapa del viento.
Hormiga¡Último viaje a la despensa!
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Carta 5 de 8
La primera helada
Una mañana el prado amaneció blanco y apenas quedaban semillas. La cigarra tenía frío y hambre, así que recordó la pequeña puerta que había visto junto a las raíces.
Cigarra¡Qué frío! Y no tengo nada que comer…
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Carta 6 de 8
Un refugio compartido
La cigarra llamó y explicó lo que había pasado. La hormiga la invitó a entrar, le ofreció una sopa caliente y dijo: «Este invierno encontraremos una solución juntas».
CigarraHormiga, ¿me ayudas? Tengo frío y hambre.
Hormiga¡Pasa! Encontraremos una solución juntas.
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Carta 7 de 8
Cada una aporta algo
La cigarra ordenó la despensa y remendó los saquitos mientras la hormiga preparaba la cena. Por las noches cantaba una canción suave, y la casa parecía todavía más cálida.
Cigarra¡Yo ordeno la despensa!
Hormiga¡Y yo preparo la cena!
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Carta 8 de 8
Una primavera distinta
Cuando volvieron las flores, las dos salieron al prado. La cigarra guardó sus primeras semillas y después cantó: había aprendido a cuidar del mañana sin perder la alegría de hoy.
Hormiga¿Guardaste tus primeras semillas?
Cigarra¡Sí! Y ahora… ¡a cantar!
Juega a esta fábula en Fable Match
En el juego, cada carta de «La cigarra y la hormiga» se gana con las estrellas de los niveles y se arma como un puzle. Con todas, Fabi te cuenta el cuento en un libro y sus personajes hablan con su propia voz.
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